XXX, saliendo de caza, con permiso

XXX, saliendo de caza, con permiso

Capítulo 11

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XXX, saliendo de caza, con permiso

XX: Eran como las ocho de la tarde, tomé mi coche y dado que aún era de día, no le puse la capota, además, me apetecía que me diera el viento en la cara.

El trayecto hasta Roses, fue rápido, pues no había mucho tránsito; llegué a la gasolinera de la rotonda, frente al karting y llené el depósito; las chicas con cara de admiración y me dijeron:

Chica: señora: cada vez que viene usted, nos da envidia de lo guapa y bien arreglada que va, a diferencia del resto de señoras que vienen por aquí, cuando pueda, si no le molesta, nos aconseja como vestir y combinar

Yo: por supuesto que sí, muchísimas gracias, vais a conseguir que me sonroje, jajaja, ya me habéis alegrado el día, adiós

Me acerqué al paseo marítimo a aparcar y me senté en la terraza del bar “el catalá”, pedí un campari con soda y me puse a mirar sin ver, con la vista un poco perdida, absorta en mis pensamientos y en el giro qué había dado mi vida, en muy pocos días, giro, que he vivido intensamente y espero que, siga así.

Creo firmemente, que el destino, tenía previsto colocar en mi camino a Alex, precisamente en ese momento exacto; terminé mi campari y me dirigí a la zona de restaurantes, donde estuve el otro día con Alex, pero esta vez entré en otro diferente a cenar.

Cené de picoteo, unas gambas plancha, tallarinas y unos mejillones con una botella de vino blanco

Acabé más o menos sobre las diez y regresé donde tenía aparcado el coche, de camino hay un bar que me pareció agradable, tipo pub, entré, pedí un gin-tonic con lima y me puse a escuchar la música y lo típico, al poco se me acerca un hombre un poco pasado de copas a pesar de la hora:

Hombre: hola guapa, ¿Qué haces tan sola?

Yo: con una respuesta agria: perdona, estoy sola porque quiero y no necesito compañía, gracias

Hombre: no me extraña, porque borde eres un poco y se marchó

Yo: vaya imbécil pensé; terminé mi copa, pagué y me marché

Cuando estaba pagando el parking en la máquina, de nuevo el pesado:

Hombre: oye tía, entonces ¿a qué has ido ahí a tomarte una copa? Eres una borde y creo que me debes una disculpa, dijo agarrándome del brazo

Yo: suéltame imbécil, ¿Qué te has creído? Grité, ¡qué me sueltes!

Hombre: de golpe, me soltó, pues unos chicos que había cerca le gritaron ¡eh, gilipollas! ¿qué coño haces? Mientras venían corriendo y él, al verlos, salió pitando

Chicos: ¿está bien señora? Dijeron

Yo: si, gracias y al levantar la vista, vi al chico marroquí, del día en TXOTS, que me reconoció al instante y dijo rápidamente

Chico1: perdone señora, veo está usted bien, nosotros nos marchamos, venga tú, le dijo a su compañero, vámonos

Chico2: espera a ver si necesita algo

Chico1: te digo que aire, que nos vamos ya, pero ya

Viéndolos discutir, recordé lo que le había dicho Alex, se marcharon rápidamente hablando entre ellos, comprendí que solo cumplía la orden de Alex; acabé de pagar el ticket, me subí al coche y arranqué, dirigiéndome a la rotonda para subir hacia el mercado para retornar a Cadaqués.

Al llegar casi al mercado, los vi parados discutiendo al lado de una moto y detuve el coche.

Yo: chicos, os habéis ido y ni siquiera me habéis dado tiempo de daros las gracias

Chico1: pues ya las has dado, no quiero problemas con tu hijo, me lo dijo claramente

Yo: no te preocupes por mi hijo, yo soy mayorcita ya, anda no seas tonto, venir detrás de mí con la moto, que os daré las gracias especialmente

Chico1: ¿en serio? ¿no tendré problemas?

Yo: claro que no, seguirme, arranqué y vi qué venían detrás de mí

Mientras llamé a Alex y le dije lo que había ocurrido y qué, de casualidad, el moro del otro día y otro que iba con él, me sacaron del apuro.

Alex: dales bien las gracias entonces a los dos, jajaja

Yo: eso pensaba, pero el del otro día, se ha puesto muy nervioso, y me ha recordado lo qué le habías dicho tú

Alex: bien hecho, el chico es obediente, hagamos algo. Cuando estés ya con ellos me llamas y pones el manos libres y me dejas hablar, ah y luego no cuelgues, que así escucho y al del otro día, si le quieres dar un extra solo a él o a los dos, que se pongan condón, no te vayan a pegar alguna enfermedad

Yo: ¿y si no llevan?

Alex: como se nota lo cándida que eres para estas cosas, pues párate en un farmacia y compra, santa inocencia, mi vida

Yo: es verdad, no lo había pensado mi cielo, así lo haré por si acaso; te amo (estaba comenzando a estar empapada con mis flujos, tanto, que de hablar con Alex autorizándome, casi me corro

Alex: disfruta y recuerda llamarme con el manos libres, cuando estés con ellos y no cuelgues. Por cierto ¿dónde irás? Supongo que no sabes, vete al mismo sitio del otro día, ya es de noche y seguro que no hay nadie

Yo, por supuesto mi vida.

Me desvié un poco, a buscar un farmacia de guardia y por casualidad acerté a la primera, casi no me atreví a entrar por la vergüenza de ir a comprar unos preservativos, no lo había hecho nunca, el farmacéutico, me preguntó que tamaño y recordé la polla del chico así qué le dije: grande. Pagué, me metí en el coche y arranque siguiéndome ellos dos detrás con la moto.

Tenía razón Alex, no había nadie y aunque la gasolinera todavía estaba abierta, desde allí no se podía ver nada

Aparqué y se vinieron hacia el coche sonrientes, los detuve y les dije:

Un momento, que tengo qué hacer una llamada y marqué a Alex

Alex: hola mamá, están contigo los chicos

Yo: si hijo

Alex: a ver muchachos, mi madre me ha contado que la habéis salvado de una gorda y os quiere dar las gracias, tú, el del otro día, ya te dije que nunca más, pero esta vez y solo por esta vez, vas a repetir, date por afortunado y puede que algo más, es decir, si ella quiere, te la podrás follar, pero con condón, si no nada, no vaya a ser que tengamos una sorpresa ¿estáis de acuerdo?, por el resto ya sabes lo qué hay, no lo repito y explícaselo a tu amigo

Chico1: si, no te preocupes, nada de tocarle la cara, por supuesto

Chico2: por supuesto

Alex: el resto lo que ella decida, hala que os aproveche, mamá, no cuelgues la llamada, por si hubiera algún problema

Yo: claro hijo

Mientras Alex hablaba, mi excitación iba en aumento por momentos, había salido del coche y mientras hablábamos, me iban tocando y desabrochando el vestido y yo les había comenzado a acariciar; apenas acabamos de hablar, me lancé como una loba hambrienta sobre sus pollas, devorándolas alternativamente, el primer chico, como ya sabía de qué iba, tomó la iniciativa tomando mi cabello y acariciando y pellizcando mis pechos, el otro lo imitó rápidamente, llamándome golfa y puta, lo cual me excitaba todavía más, me daban pequeños golpes en los pechos y tirones de los pezones, como si quisieran levantarme del suelo, alternándose los dos se corrieron en mi boca y me llenaron los pechos de su semen, casi al mismo tiempo que yo alcanzaba un orgasmo.

Me quedé apoyada en el coche relamiéndome y frotando su leche en mi cuerpo; esto, creo que, por ser jóvenes, les provocó de nuevo una erección y ahí les dije:

Yo: chicos, hoy tenéis el premio mayor: poneros el condón y folladme

Chico1: eres una fantástica puta, mientras él y su amigo se colocaban el condón dijo: yo primero que soy el más veterano, te conozco antes que él jajaja, sin agregar nada más me penetró bruscamente que casi me hizo dar un grito de dolor, pero que ahogó su compañero poniéndome la polla en la boca y desesperadamente, comencé a chupar y a moverme (nunca hubiera imaginado que se sentía al tener dos miembros dentro de mí, me encantaba, “cabrón, la noto totalmente dentro de mí, qué gozada, sigue no te pares, que maravilla”, el chico1 dijo: “me hecho pajas pensando en este momento, que, creí que no iba a llegar nunca”; nos corrimos los dos a la vez, mientras mantenía en forma al otro

Yo: cambio

Chico2: su polla no era tan grande como la de su amigo, pero también tenía una dimensión considerable, me dio la vuelta, me hizo agachar y me la metió en el coño desde atrás, bombeándome intensamente, mientras me azotaba las nalgas y pellizcaba mis pechos y me los aplastaba y tiraba de ellos; madre mía, decía yo disfrutando de cada embestida y azote; mientras, al otro de nuevo, se había sacado el condón y tomé su polla y me la metí hasta el fondo de mi garganta, mientras me marcaba el ritmo de movimiento de mi cabeza con sus manos. Llegamos los tres al orgasmo, casi al mismo tiempo, viniéndose en mi boca el chico del primer día, al que le di una propina, extra besándolo y dándole las gracias

Me despedí de ellos dándoles las gracias. Arranqué y salí en dirección Gerona como la vez anterior, para dar la vuelta, cuando me aseguré qué no me seguían. Mientras, Alex qué había escuchado me decía

Alex: jodo te dejo sola y te montas una orgía, vaya con la niña de colegio de monjas, jajaja

Yo: cariño, ha sido brutal, no podía imaginar ni de lejos, lo que se siente, es como la reafirmación de qué tú me decías, que yo tengo todo el poder y ellos me servían a mí, para lo hacer lo que yo quisiera, he sentido que he controlado la situación en todo momento

Alex: y así es, puedes controlar todo lo que quieras, creo que debes ser de las pocas mujeres, que pueden llegar a controlarlo todo, bien hecho.

Seguí durante el camino a Cadaqués conversando con Alex, sobre mis sensaciones y sobre la experiencia, de tal forma que tuve que parar por qué ese diablo de Alex: me excitaba más y más con sus comentarios y tuve un orgasmo fenomenal, el mejor de la noche

Llegando a casa nos despedimos hasta el día siguiente, con un tierno beso por cámara y deseando los dos vernos cuanto antes. Podría asegurar que, me estoy enamorando como una chiquilla de Alex.

Señoras de clase alta