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La Pasion de Cristo en Pelicula Intima

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La Pasion de Cristo en Pelicula Intima

La lluvia golpeteaba las ventanas de nuestro departamento en Polanco esa noche de viernes. Javier y yo nos acurrucamos en el sofá de piel suave con una botella de tequila reposado a medio terminar y un balde de palomitas ya frías. Órale pensé mientras él encendía el proyector esta película nos va a poner la piel chinita. "Pon La Pasion de Cristo en pelicula" le pedí con voz juguetona sabiendo que a él le gustaba lo intenso lo dramático. Javier sonrió ese smile picoso que me derretía "Simón mi reina vamos a revivirla juntos". La pantalla se iluminó con las imágenes crudas de Getsemaní el sudor perlado en la frente de Cristo el jadeo ahogado bajo la traición de Judas. El aroma del tequila se mezclaba con su colonia fresca de madera y yo ya sentía un cosquilleo en el estómago.

Me recargué en su pecho firme escuchando el latido acelerado de su corazón que retumbaba como tambores lejanos. Sus dedos grandes trazaban círculos perezosos en mi muslo desnudo bajo la falda corta de mezclilla. Neta este wey me trae loca me dije mientras la película avanzaba al látigo restallando contra la carne. El sonido era tan real que me erizó la piel vi la sangre brotando en chorros rojos contra la piel pálida. Javier se tensó a mi lado su respiración se volvió pesada "Mira cómo sufre por amor" murmuró su voz ronca rozándome la oreja con aliento caliente. Giré el rostro y nuestros labios se encontraron suaves al principio como un roce de alas de mariposa. Saboreé el tequila en su lengua salado dulce prohibido. Sus manos subieron por mis caderas apretando la carne suave ay cabrón gemí bajito mientras el látigo en la pantalla azotaba de nuevo.

La escena de la flagelación nos tenía al borde. Yo sentía mi panocha humedecerse con cada golpe imaginario el dolor transmutándose en deseo puro ardiente. Javier me jaló más cerca su erección dura presionando contra mi muslo a través de los jeans. "Imagíname como él sufriendo por ti" susurró mordisqueándome el lóbulo de la oreja.

¿Y si lo hacemos real? ¿Y si yo soy tu Magdalena lavando tus pies con aceites?
pensé pero en voz alta solo atiné a decir "Ven mi Cristo déjame curarte". Me deslicé del sofá arrodillándome entre sus piernas abiertas. El cuarto olía a nuestra excitación almizclada mezclada con el vapor del tequila evaporándose. Desabroché su cinturón con dedos temblorosos saqué su verga gruesa venosa palpitante ya con una gota perlada en la punta como el sudor de la película.

La lamí despacio desde la base hasta la cabeza saboreando el gusto salado almizclado qué rico wey. Él gruñó profundo su mano enredándose en mi cabello largo negro tirando suave pero firme. En la pantalla Cristo caía bajo la cruz su espalda destrozada yo chupaba más hondo tragando su longitud caliente que llenaba mi boca estirándola. El sonido de mi succión se mezclaba con los gemidos de dolor en la tele slurps húmedos y jadeos ahogados. Javier me miró con ojos oscuros febriles "Eres mi salvación mi amor" dijo y yo sentí un rush de poder empoderándome saber que lo volvía loco. Me levanté quitándome la blusa revelando mis tetas llenas con pezones duros como piedras morenas. Él las tomó en sus palmas ásperas masajeando pellizcando suave haciendo que ondas de placer bajaran directo a mi centro húmedo palpitante.

Esto es mejor que cualquier pasion de cristo en pelicula reflexioné mientras él me volteaba boca abajo en el sofá la falda arremangada hasta la cintura. Sentí el aire fresco en mis nalgas expuestas el encaje de mi tanga negra empapado. Javier lo apartó con dientes rasgándolo leve ¡Pendejo travieso! reí pero el tono era puro fuego. Su lengua exploró mi raja desde atrás lamiendo mi clítoris hinchado chupando mis labios mayores jugosos. Olía a sexo puro a mi excitación dulce salada él gemía contra mi piel vibrando cada nervio. "Estás chorreando mi reina" murmuró metiendo dos dedos gruesos curvándolos adentro rozando ese punto que me hacía arquear la espalda. El placer era eléctrico ondas que subían por mi espina como los azotes en la película pero puro éxtasis. Yo me mecía contra su boca cabalgándola gimiendo alto órale no pares mientras la corona de espinas se clavaba en la pantalla.

La tensión crecía insoportable como la subida al Calvario. Javier se puso de pie quitándose todo quedando desnudo glorioso músculos tensos sudor brillando en su pecho moreno como el de un dios azteca. Me penetró de un solo empujón suave pero profundo llenándome hasta el fondo su verga caliente estirándome deliciosamente. ¡Qué chingón! grité clavando uñas en sus hombros. Empezamos a follar rítmico primero lento saboreando cada roce cada fricción sus caderas chocando contra mis nalgas con palmadas suaves sonoras. El olor de nuestros cuerpos sudados era embriagador testosterona y feromonas mezcladas con el popcorn olvidado. Él me besaba el cuello mordiendo suave dejando marcas rojas como heridas de pasión. Yo volteé la cara para verlo su expresión de éxtasis puro cejas fruncidas labios entreabiertos jadeando mi nombre "Ana Ana mi Magdalena".

Acceleramos el ritmo salvaje ahora yo encima cabalgándolo como una diosa montada en su cruz de placer. Mis tetas rebotaban libres él las atrapaba lamiendo pezones succionando fuerte enviando chispas a mi útero. Sentía su polla hinchándose más adentro rozando paredes sensibles cada embestida un trueno de placer. La película llegaba al clímax la crucifixión los clavos hundiéndose yo cabalgaba más rápido mis jugos chorreando por sus bolas pesadas. Neta esto es la pasion verdadera pensé mientras el orgasmo se acercaba como una ola gigante. "Córrete conmigo amor" rugió él y explotamos juntos. Mi coño se contrajo ordeñándolo chorros calientes de semen llenándome profundo mientras yo gritaba arqueándome ondas de éxtasis puro cegador. El mundo se disolvió en estrellas colores explosiones sensoriales su semen goteando caliente por mis muslos.

Colapsamos jadeantes sudorosos enredados la película terminando con la resurrección luz dorada inundando la pantalla. Javier me abrazó fuerte besando mi frente húmeda "Eres mi resurrección mi todo" susurró. Yo sonreí sintiendo el afterglow cálido envolviéndonos pulsos calmándose poco a poco. El aroma de sexo persistía pesado íntimo mezclado con la lluvia que amainaba afuera.

La pasion de cristo en pelicula fue solo el pretexto para nuestra propia pasión eterna.
Nos quedamos así horas hablando de sueños riendo suave planeando más noches locas. En ese momento supe que nuestro amor era inmortal como cualquier redención divina pero mucho más carnal y vivo.

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