Diario de una Pasion Cinecalidad
Entrada del 15 de mayo
Neta que hoy estaba hasta la madre de la rutina wey. Llegué a mi depa en la Condesa después de un pinche día eterno en la oficina oliendo a café quemado y escuchando pendejadas de mi jefe. Me tiré en el sillón con mi laptop lista para desconectarme. Busqué en Cinecalidad algo que me prendiera el ánimo y di con Diario de una Pasion Cinecalidad esa peli que prometía escenas calientes de deseo puro. La abrí en HD y desde el primer minuto el soundtrack con guitarras suaves y susurros me erizó la piel. La prota tocaba su cuello con dedos temblorosos mientras el galán la miraba como si quisiera devorarla entera. Sentí un calorcito entre las piernas que me hizo apretar los muslos. Órale pensé esta noche me voy a dar un gustito.
Mi cuerpo arde solo de imaginarlo. ¿Cuánto tiempo sin un hombre que me haga jadear de verdad? Esa peli es como un diario de mis fantasías más sucias.
Me quité la blusa despacio sintiendo el aire fresco rozar mis tetas endurecidas. El olor a mi perfume mezclado con el sudor del día me mareaba. Metí la mano en mi calzón y empecé a acariciar mi clítoris hinchado imaginando que era él el que me tocaba así de suave al principio. Gemí bajito mientras la pantalla mostraba un beso profundo lengua contra lengua saliva brillando. Mi dedo entró fácil lubricado por mi propia excitación jugosa. Pero no fue suficiente carnal. Necesitaba más.
Entrada del 17 de mayo
El domingo amanecí con las piernas flojas recordando la paja épica de hace dos noches. Volví a Cinecalidad para repetir Diario de una Pasion pero esta vez chateé en un foro de fans. Ahí estaba Alex un morro de aquí de la ciudad que neta me sacó risas con sus comentarios picantes. "Esa escena del baño me dejó con la verga dura toda la noche" me escribió. Le contesté juguetona "Imagínate si estuviéramos ahí los dos". El wey mordió el anzuelo y en minutos ya intercambiábamos fotos. Él era alto musculoso con ojos cafés que prometían travesuras y una sonrisa chueca que me mojó al instante.
Quedamos en vernos en un cafecito en Polanco esa misma tarde. Llegué con un vestido negro ceñido que marcaba mis curvas y olía a vainilla fresca. Cuando lo vi entrar el corazón me latió como tambor. Su colonia amaderada invadió mi nariz y su mano grande al saludar me quemó la piel. Hablamos de la peli horas enteras riéndonos de las partes cursis pero confesando lo que nos prendía. "La tensión antes del primer toque es lo mejor" dijo él rozando mi rodilla bajo la mesa. Sentí chispas subiendo por mi muslo. No aguanto más pensé mientras mi panocha palpitaba ansiosa.
Lo invité a mi depa con la excusa de "ver la peli juntos en pantalla grande". En el taxi su mano ya jugaba con mi pelo y yo mordía mi labio conteniendo las ganas de montármele ahí mismo. El roce de su pantalón contra mi pierna era eléctrico olía a deseo masculino puro.
Entrada del 20 de mayo
¡Pinche Alex me tiene loca wey! Desde que entramos al depa prendimos la peli pero ni la vimos. Nos besamos en la puerta como animales hambrientos. Su boca sabía a menta y café su lengua exploraba la mía con urgencia haciendo ruiditos húmedos que me volvían loca. Me levantó el vestido y sus dedos ásperos masajearon mis nalgas firmes apretándome contra su erección dura como piedra. "Estás riquísima" murmuró contra mi cuello mordisqueando la piel sensible. Gemí fuerte oliendo su sudor fresco mezclado con mi aroma dulce de excitación.
Esto es mejor que cualquier Diario de una Pasion Cinecalidad. Su verga presionando mi vientre me hace querer arrodillarme ya.
Lo llevé al sillón donde todo empezó. Me senté a horcajadas sobre él sintiendo su polla gruesa a través de la tela frotando mi raja empapada. Le quité la camisa lamiendo su pecho velludo salado al gusto. Él chupó mis tetas succionando los pezones rosados hasta que dolió de placer. "Sí así cabrón" le susurré jalándole el pelo. Bajé la mano y libere su verga venosa palpitante caliente en mi palma. La masturbe despacio viéndola brillar con pre-semen mientras él metía dos dedos en mi coño chorreante curvándolos para tocar ese punto que me hace ver estrellas.
La tensión crecía como tormenta. Él me volteó boca abajo en el sillón y lamió mi culo desde atrás lengua caliente y húmeda recorriendo mi ano hasta mi clítoris. El sonido de sus lamidas chapoteantes y mis jadeos llenaban el cuarto. Olía a sexo puro jugos vaginales y testosterona. "Te voy a coger hasta que grites mi nombre" prometió con voz ronca. Me penetró de una embestida profunda estirándome deliciosamente. Sentí cada vena cada pulso mientras empujaba lento al inicio building up el ritmo. Mis paredes lo apretaban ordeñándolo piel contra piel sudorosa resbaladiza.
Cabalgamos así media hora cambiando posiciones. Yo arriba rebotando tetas saltando gemidos ahogados. Él atrás jalándome el pelo como en la peli doggy style profundo y salvaje. El slap slap de sus bolas contra mi clítoris era música erótica. Sudábamos como locos el aire cargado de olor a corrida inminente. Me vengo me vengo grité arqueándome mientras oleadas de placer explotaban desde mi útero irradiando hasta las yemas de los pies. Él rugió descargando chorros calientes dentro de mí pintándome las entrañas de semen espeso.
Entrada del 25 de mayo
Han pasado días desde esa noche inolvidable y aún siento su fantasma en mi cuerpo. Alex se quedó a dormir piel con piel acurrucados oliendo a sexo satisfecho. Despertamos con mamadas mañaneras él lamiéndome el desayuno entre las piernas yo chupando su verga matutina dura y sabrosa hasta tragarme todo. Ahora planeamos ver más pelis en Cinecalidad pero neta lo nuestro es el verdadero diario de una pasion viva ardiente mexicana.
Quién iba a pensar que una simple búsqueda en línea desataría esto. Mi panocha late solo de recordarlo. Quiero más noches así eternas.
Camino por la calle con una sonrisa pícara sintiendo su semen seco en mis bragas. La vida es chingona cuando te rindes al deseo. Alex me manda mensajitos calientes prometiendo round dos con juguetes. Simón carnal estoy lista para escribir más páginas en este diario. El calor entre mis piernas no miente esta pasión apenas empieza.