Relatos
Inicio Erotismo Diario de una Pasion Carta de Noah Diario de una Pasion Carta de Noah

Diario de una Pasion Carta de Noah

6893 palabras

Diario de una Pasion Carta de Noah

Estaba sentada en el balcón de mi casa en Polanco con una taza de café humeante en las manos el aroma fuerte del café mexicano mezclándose con el jazmín del jardín abajo. Era una tarde de lluvia ligera esas que caen suaves en la Ciudad de México dejando el aire fresco y cargado de tierra mojada. Hojeaba mi viejo diario de una pasion las páginas amarillentas llenas de garabatos juveniles recuerdos de cuando Noah y yo éramos inseparables. Habían pasado diez años desde que se fue a Estados Unidos por trabajo pero su imagen seguía grabada en mi mente como un tatuaje indeleble.

De repente entre las hojas sueltas cayó un papel doblado una carta de Noah. Mi corazón dio un brinco neta que casi se me sale el alma. La desdoblé con dedos temblorosos el papel crujió suave oliendo a tinta vieja y a su colonia favorita esa que era como madera ahumada y especias. "Ana mi amor leí en silencio no he podido olvidarte cada noche sueño con tu piel tu risa tu fuego. Vuelvo pronto espérame". Las palabras me erizaron la piel un calor familiar subiendo por mi pecho hasta mi entrepierna. ¿Y si venía de verdad? ¿Y si esa pasión que escribí en mi diario renacía?

Hoy encontré la carta. Mi diario de una pasion guarda secretos que ni yo recordaba. Noah mi pendejo favorito el que me hacía volar con solo un beso. ¿Volverá? Mi cuerpo ya lo extraña lo siento húmeda solo de pensarlo.

Acto uno de nuestra historia había terminado con promesas rotas pero esta carta era el prólogo de algo nuevo. Me levanté nerviosa el piso de azulejos fríos bajo mis pies descalzos contrastando con el ardor en mis venas. Llamé a mi amiga Lupe para contarle pero colgué antes de marcar neta que esto era mío solo mío. Esa noche soñé con él su boca devorándome el cuello sus manos grandes explorando mis curvas.

Al día siguiente el timbre sonó como un trueno. Abrí la puerta y ahí estaba Noah alto moreno con esa sonrisa chueca que me derretía. "Mi reina" murmuró abrazándome fuerte su pecho duro contra mis tetas su aliento cálido en mi oreja oliendo a chicle de menta y viaje largo. Lo jalé adentro cerrando la puerta con el pie el corazón latiéndome como tambor en fiesta. Nos miramos en silencio la tensión eléctrica crepitando en el aire.

"¿Leíste la carta de Noah?" preguntó con voz ronca sacando otra del bolsillo. Asentí mordiéndome el labio bajito. Sus ojos bajaron a mi blusa escotada mis pezones ya duros marcándose. "Te extrañé tanto Ana" dijo acercándose su mano rozando mi cintura un toque que me hizo jadear. Lo empujé suave contra la pared mi boca encontrando la suya besos hambrientos lenguas enredadas sabor a sal y deseo puro. Sus manos bajaron a mi culo apretándolo posesivo "Estás más rica que nunca mamacita".

Pero no era solo carnal había algo más profundo. En el sofá nos sentamos cadera con cadera platicando de los años perdidos. Él me contó de su vida allá solo sin mí yo de mis aventuras vacías. La lluvia arreció afuera golpeteando las ventanas como aplausos a nuestra reconciliación. Mi mano en su muslo subiendo lenta sintiendo su verga endurecerse bajo los jeans. "Despacio mi amor" susurró pero sus ojos pedían más.

La tensión crecía como volcán a punto de estallar. Lo llevé a mi recámara la luz tenue del atardecer filtrándose por las cortinas de lino. El olor a sábanas frescas y mi perfume de vainilla nos envolvió. Me quité la blusa despacio dejando que viera mis tetas libres rebotando suaves. "Órale qué chulada" gruñó lamiéndose los labios. Se acercó besando mi cuello chupando bajando a mis pezones mordisqueando suave el dolor placentero haciendo que mis piernas flaquearan.

En mi diario de una pasion escribí que Noah era mi adicción. Hoy lo confirmo su lengua en mi piel me hace delirar. Quiero que me folle hasta el alma.

Lo desvestí jalando su playera su torso marcado por gym olía a sudor limpio y hombre. Mis uñas arañaron su pecho bajando al botón de sus jeans liberando su verga gruesa venosa palpitante. La tomé en mi mano suave piel caliente latiendo como corazón salvaje. "Así mi reina chúpamela" pidió y obedecí arrodillándome el piso alfombrado suave bajo mis rodillas. Lamí la punta sabor salado pre-semen mi lengua girando alrededor succionando hondo hasta la garganta él gimiendo "¡Qué chingón!" sus manos en mi pelo guiándome rítmico.

Pero quería más igualdad. Me puse de pie empujándolo a la cama su cuerpo rebotando en el colchón. Me quité el short quedando en tanguita empapada el olor a mi excitación llenando la habitación. Monté su cara restregando mi coño contra su boca barbuda. "Come me come" jadeé su lengua hurgando mis labios hinchados lamiendo mi clítoris chupando jugos que corrían como miel. Gemí fuerte mis caderas moviéndose solas olas de placer subiendo por mi espina.

La intensidad subía él volteándome boca abajo besando mi espalda lamiendo mi culo separando nalgas para meter lengua ahí un taboo delicioso que me hizo arquear. "Estás mojada hasta el fondo pendejita" bromeó metiendo dos dedos curvándolos tocando mi punto G chorros calientes salpicando sábanas. Lo volteé montándolo su verga deslizándose en mí lenta gruesa estirándome llena. Cabalgaba dura tetas rebotando sus manos amasándolas pellizcando pezones. Sudor perlando nuestros cuerpos slap slap de piel contra piel gemidos mezclándose con lluvia afuera.

Inner struggle: ¿Era solo sexo o amor verdadero? En su mirada vi promesas su "Te amo Ana siempre" entre jadeos. Aceleré follando salvaje su verga golpeando profundo mi clítoris frotando contra su pubis orgasmo acercándose como tsunami. "Vente conmigo" gruñí él embistiéndome desde abajo huevos chocando mi culo. Explotamos juntos yo gritando su nombre chorros envolviéndolo él llenándome semen caliente pulsando dentro.

Afterglow: Colapsamos enredados respiraciones agitadas piel pegajosa brillando. Besos suaves lenguas perezosas su mano acariciando mi pelo. "La carta de Noah fue mi salvavidas" confesó. Sonreí besando su pecho saboreando sal. Afuera la lluvia cesó arcoíris asomando promesa de días calientes.

Fin de entrada. Mi diario de una pasion tiene nueva página. Noah es mío carnal y alma. Mañana más.

Nos quedamos así horas hablando riendo planeando futuro. Su olor impregnado en mí como marca permanente. La pasión no era solo cuerpos era almas reconectadas en esta ciudad caótica que ahora parecía paraíso. Desnudos bajo las sábanas su mano en mi coño suave posesivo supe que esto duraría. El deseo inicial se convirtió en fuego eterno listo para arder noches enteras.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatos.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.