Los Besos con Pasión y Amor que Nos Enloquecieron
Era una noche de esas que te dejan el alma en vilo en la playa de Puerto Vallarta El aire salado del Pacífico me acariciaba la piel mientras caminaba descalza por la arena tibia que aún guardaba el calor del sol poniente Mi nombre es Ana y acababa de llegar de un viaje largo de Guadalajara donde el estrés del trabajo me tenía hasta la madre Hacía meses que no veía a Marco mi amor de toda la vida ese macho que me hacía temblar con solo una mirada
Lo vi de lejos recostado en una canga con una cerveza fría en la mano su piel morena brillando bajo la luz de la luna Sus ojos negros me encontraron al instante y una sonrisa pícara se le dibujó en la cara Órale wey pensé este pendejo sabe cómo hacerme mojar con solo existir Me acerqué contoneando las caderas vestida con un vestido ligero de algodón que se pegaba a mis curvas por la brisa húmeda
—¡Ana mi reina! —gritó él levantándose de un brinco y envolviéndome en un abrazo que olía a mar y a sudor fresco Sus brazos fuertes me apretaron contra su pecho y sentí su corazón latiendo rápido como el mío
Nos sentamos en la arena él sacó otra cerveza del enfriador y chocamos las botellas con un clink que sonó como promesa La plática fluyó fácil como siempre recordando anécdotas de cuando éramos chavos en la prepa esas locuras que nos unieron para siempre Pero debajo de las risas había una tensión eléctrica un deseo que se cocía lento Me miró fijamente y rozó mi mano con la suya grande y callosa
¿Por qué carajos tardaste tanto en llegar? Te extrañé tanto que me dolió el pecho pensé mientras su pulgar dibujaba círculos en mi palma enviando chispas directo a mi entrepierna
La luna se reflejaba en el mar como un espejo roto y el sonido de las olas rompiendo era hipnótico Nos recargamos en una palmera él pasó su brazo por mis hombros y su aliento cálido me rozó el cuello Hablamos de todo y de nada pero el aire se cargaba de promesas sus ojos bajaban a mis labios a mis senos que se marcaban bajo la tela fina
De repente sin aviso me giró la cara y me besó Los besos con pasión y amor empezaron suaves labios suaves probando los míos con ternura pero pronto se volvieron fieros su lengua invadiendo mi boca bailando con la mía en un duelo húmedo y caliente Sabía a cerveza y a sal marina su barba incipiente raspándome la piel deliciosamente Gemí bajito y él gruñó contra mi boca hundiendo las manos en mi cabello
Nos separamos jadeantes mirándonos con hambre pura Neta este wey me va a matar de placer pensé mientras él me recostaba en la arena suave La arena se metía por todos lados pero qué chido se sentía esa aspereza contra mi espalda Él se quitó la camisa revelando ese torso marcado por horas en el gym músculos que flexionaban con cada movimiento Sus manos bajaron el tirante de mi vestido exponiendo un pezón duro como piedra
—Estás preciosa Ana —murmuró chupando mi cuello dejando un rastro de besos húmedos que me erizaban la piel El olor de su excitación macho puro se mezclaba con el del mar y me volvía loca Le quité los shorts y ahí estaba su verga dura palpitante gruesona lista para mí La toqué suave sintiendo el calor el pulso acelerado bajo mi palma
Se subió encima mío besándome el vientre bajando lento torturándome con su lengua experta Llegó a mi panocha ya empapada separó mis labios con los dedos y lamió despacio saboreándome como si fuera el mejor tequila del mundo ¡Ay cabrón! grité arqueando la espalda el placer subiendo como ola gigante Sus dedos entraban y salían follándome suave mientras su boca chupaba mi clítoris hinchado El sonido de mi humedad era obsceno chapoteos que se mezclaban con mis gemidos y el romper de las olas
Pero quería más lo empujé hacia arriba montándome en él frotando mi coño mojado contra su verga dura Sentí cada vena cada latido rozándome el clítoris hasta que no aguanté más Me hundí en él centímetro a centímetro gimiendo fuerte cuando me llenó por completo ¡Qué rico! Era perfecto ajustado caliente nos movíamos al ritmo del mar yo arriba rebotando mis tetas brincando él agarrándolas apretándolas pellizcando los pezones
Sus ojos clavados en los míos pasión pura amor loco esto es lo que necesitaba
El sudor nos cubría brillando bajo la luna su piel contra la mía resbalosa tacto de terciopelo caliente Cambié de posición él atrás embistiéndome fuerte como animal sus manos en mis caderas marcándome con los dedos Cada estocada me llegaba al fondo rozando ese punto que me volvía loca Más duro papi más le rogaba y él obedecía gruñendo palabras sucias en mi oído
—Te amo Ana tu panocha es mía —decía mordiéndome el hombro mientras me follaba sin piedad pero con tanto cariño que me derretía El clímax se acercaba tensión en mi vientre cojeando como resorte El olor a sexo a arena mojada a nosotros era embriagador Sentí su verga hincharse más adentro mío y supe que él también estaba al borde
Me giró de nuevo cara a cara besándonos con furia esos besos con pasión y amor que sellaban nuestro lazo profundo Empujó una última vez profundo y explotamos juntos Yo gritando su nombre contrayéndome alrededor de él ordeñándolo mientras él se vaciaba dentro mío chorros calientes que me llenaban hasta rebosar El mundo se volvió blanco placer puro olas y olas rompiendo en mi cuerpo
Caímos exhaustos enredados él aún dentro mío besándonos suave ahora lenguas perezosas saboreando el afterglow La arena pegada a nuestra piel sudada pero qué importaba El mar lamía nuestros pies fresco contrastando con el calor de nuestros cuerpos Su mano acariciaba mi espalda trazando círculos de amor
—Te quiero tanto mi vida —susurró besando mi frente —No me sueltes nunca
Me acurruqué en su pecho escuchando su corazón volver a la normalidad lento fuerte como tambor El cielo estrellado nos cubría testigo de nuestra unión perfecta Pensé en lo afortunada que era este hombre este amor estos momentos que valían más que cualquier pinche estrés del mundo
Nos quedamos así hasta que el sueño nos venció envueltos en el rumor del mar en el calor del otro Sabiendo que al amanecer todo seguiría igual intenso apasionado nuestro