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Mi Pasion Ericson Alexander Molano Letra Ardiente

6855 palabras

Mi Pasion Ericson Alexander Molano Letra Ardiente

La lluvia caía a cántaros sobre las calles de Polanco, ese sonido constante como un tambor lejano que me ponía la piel chinita. Estaba sola en mi depa, con las luces bajas y un buen vino tinto en la mano, tratando de relajarme después de un pinche día de locos en la oficina. Saqué el teléfono y puse play a mi playlist de rolas que me prenden el alma. De repente, sonó Mi Pasion Ericson Alexander Molano Letra, esa canción que siempre me llega hasta el fondo del pecho. La voz de Ericson Alexander Molano era como un susurro caliente, y la letra... ay, la letra me hacía imaginar cosas que no debería en una noche así de solitaria.

"Mi pasión eres tú, en cada latido, en cada suspiro..."
canturreé bajito, cerrando los ojos mientras el calor subía por mi cuello. Neta, esa letra era pura fuego, hablando de un deseo que quema, de un amor que te consume. Me recosté en el sofá de piel suave, sintiendo cómo la tela rozaba mis muslos desnudos bajo la falda corta. El aroma del vino se mezclaba con mi perfume de vainilla, y de pronto, un escalofrío me recorrió la espalda. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que Alejandro me tocó? Tres semanas, wey, tres semanas de puro anhelo.

El timbre sonó, y mi corazón dio un brinco. Corrí a abrir, y ahí estaba él, empapado, con esa sonrisa pícara que me deshace. Alto, moreno, con los músculos marcados bajo la camisa pegada por la lluvia. "¿Me extrañaste, ricura?" dijo, entrando sin pedir permiso y jalándome contra su pecho. Olía a lluvia fresca y a ese aftershave que me vuelve loca, como madera y especias. Lo besé con hambre, saboreando el agua de lluvia en sus labios salados.

Nos movimos al sofá sin soltarnos, sus manos grandes explorando mi cintura, subiendo por mi espalda. Esto es lo que necesitaba, pensé, mientras su lengua jugaba con la mía, un beso profundo que me dejó sin aire. Le quité la camisa de un tirón, admirando su torso bronceado, los abdominales que se contraían bajo mis uñas. "Pon esa rola otra vez", murmuró contra mi cuello, mordisqueando suave. Saqué el teléfono y subí el volumen. Mi Pasion Ericson Alexander Molano Letra llenó la habitación, la melodía envolviéndonos como una caricia invisible.

Acto uno apenas empezaba. Nos sentamos, yo a horcajadas sobre él, sintiendo su dureza presionando contra mí a través de la tela. Sus dedos se colaron bajo mi blusa, rozando mis pezones que ya estaban duros como piedritas. "Qué chingona estás, Carla", gruñó, y yo reí bajito, arqueándome para que me tocara más. El ritmo de la canción marcaba el pulso de nuestros cuerpos, lento al principio, como la letra que hablaba de una pasión contenida. Le canté al oído:

"Tu fuego en mi piel, no lo puedo apagar..."
adaptando las palabras a nosotros, y él respondió lamiendo mi lóbulo, enviando chispas por mi espina.

La tensión crecía con cada acorde. Bajé la mano, desabrochando su jeans, liberando su verga gruesa y palpitante. La tomé con firmeza, sintiendo el calor en mi palma, la vena que latía como un corazón acelerado. Él jadeó, "Órale, mami, así me gusta", y me guió la mano en un movimiento lento. Yo me mojaba cada vez más, el calor entre mis piernas era insoportable. Me quité la falda, quedando en tanga de encaje, y él la apartó con un dedo, rozando mi clítoris hinchado. "Estás empapada, ¿eh?" Sí, wey, por ti y por esta pinche letra que nos enciende.

En el medio del acto, las cosas se pusieron intensas. Me levantó como si no pesara nada y me llevó a la cama, tirándome sobre las sábanas frescas que olían a lavanda. Se quitó el resto de la ropa, y yo lo devoré con los ojos: piernas fuertes, verga erguida lista para mí. Se arrodilló entre mis muslos, besando mi interior de rodillas, subiendo por mis muslos hasta llegar a mi centro. Su lengua... Dios, su lengua era mágica, lamiendo despacio, saboreándome como si fuera el mejor postre. Gemí fuerte, agarrando sus mechones negros, el sonido de la lluvia mezclándose con mis quejidos y la canción que seguía de fondo en loop.

¿Por qué me hace esto? ¿Por qué me lleva al borde y se detiene? pensé, frustrada y excitada. Él jugaba conmigo, metiendo un dedo, luego dos, curvándolos justo ahí, mientras chupaba mi clítoris con succiones suaves. Mi cuerpo temblaba, los sentidos en llamas: el sabor salado de mi propia piel cuando me mordí el labio, el olor almizclado de nuestro arousal, el roce áspero de su barba en mis pliegues sensibles. "No pares, Alejandro, neta no pares", supliqué, y él rio contra mí, vibrando delicioso.

Pero yo quería más, quería control. Lo empujé boca arriba, montándolo como una amazona. Su verga entró en mí de una, llenándome hasta el tope, estirándome perfecto. "¡Qué rica panocha tienes!" exclamó, y yo empecé a moverme, lento primero, sintiendo cada centímetro deslizándose dentro y fuera. El sudor nos cubría, perlas brillantes en su pecho que lamí, salado y adictivo. La letra de Mi Pasion Ericson Alexander Molano Letra resonaba en mi cabeza: pasión que arde, que no se apaga. Aceleré, rebotando fuerte, mis tetas saltando, sus manos amasándolas, pellizcando pezones.

La intensidad subía como la marea. Cambiamos posiciones: él detrás, embistiéndome a perrito, sus caderas chocando contra mi culo con palmadas sonoras. Cada thrust era profundo, golpeando mi punto G, haciendo que viera estrellas. Sí, así, cabrón, dame todo, gritaba en mi mente. El cuarto olía a sexo puro, a sudor y fluidos mezclados, el aire pesado y caliente. Me volteó de nuevo, misionero, para mirarnos a los ojos. "Te amo, Carla", dijo entre jadeos, y yo respondí: "Muéstramelo". Sus embestidas se volvieron salvajes, el colchón crujiendo, nuestros cuerpos chocando en un ritmo frenético.

El clímax nos alcanzó juntos. Sentí la ola crecer desde mi vientre, explotando en temblores que me sacudieron entera. Grité su nombre, clavando uñas en su espalda, mientras él se tensaba, gruñendo ronco y llenándome con chorros calientes. Colapsamos, pegajosos y exhaustos, su peso sobre mí reconfortante. La canción terminaba suave, la letra desvaneciéndose como un eco.

En el afterglow, nos quedamos así, respiraciones calmándose. Él me besó la frente, trazando círculos perezosos en mi cadera. "Esa rola... Mi Pasion Ericson Alexander Molano Letra, nos prendió chido, ¿no?" Asentí, sonriendo contra su hombro. Esto es pasión de verdad, pensé, el corazón lleno. La lluvia seguía, pero adentro todo era calor y paz. Nos dormimos enredados, sabiendo que mañana repetiríamos, porque esta letra ardiente era solo el principio de nuestra historia.

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