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Como Se Escribe Pasion En Ingles En Tu Piel

5685 palabras

Como Se Escribe Pasion En Ingles En Tu Piel

El bar en Polanco estaba a reventar de gente bien vestida, con luces tenues que bailaban al ritmo de la salsa que tronaba en los bocinas. El aire olía a tequila reposado y perfume caro, mezclado con el sudor ligero de cuerpos que se rozaban en la pista. Tú, sentado en la barra con una cerveza helada en la mano, no podías dejar de mirar a esa morena que se movía como si el mundo fuera suyo. Ana, se llamaba, con curvas que se marcaban bajo un vestido rojo ajustado que dejaba poco a la imaginación. Sus ojos cafés te clavaron cuando te vio mirándola y se acercó con una sonrisa que prometía problemas del bueno.

Órale, este wey está cañón, pensaste en su cabeza, aunque tú no lo sabías aún. Se paró a tu lado, pidió un margarita y te guiñó un ojo. "¿Qué onda, guapo? ¿Primera vez aquí?" Su voz era ronca, como miel caliente, y su acento chilango puro te erizó la piel.

Charlaron un rato de pendejadas: el tráfico de Reforma, lo chido del lugar, cómo el DF nunca duerme. Ella era profe de inglés en una uni privada, de esas que atienden a chamacos de lana. Tú, un diseñador gráfico freelance, le contaste que andabas practicando el idioma para un cliente gringo. De repente, se te ocurrió preguntar, medio en broma: "¿Cómo se escribe pasión en inglés?"

Ana se rio bajito, un sonido que vibró en tu pecho como un tambor. Se acercó más, su aliento con toques de limón y tequila rozando tu oreja. "P-A-S-S-I-O-N, wey. Pero no se escribe, se siente." Sus dedos trazaron una P imaginaria en tu antebrazo, y el roce fue eléctrico, como si su piel quemara la tuya. El corazón te latió fuerte, el calor subiendo por tu cuello.

¡Neta, este cuate me prende! ¿Y si lo llevo a mi depa y le enseño de verdad?
pensó ella, mordiéndose el labio.

La tensión creció con cada trago. Bailaron pegados, sus caderas ondulando contra las tuyas al ritmo de la música. Sentías el calor de su cuerpo, el sudor perlado en su clavícula que olía a vainilla y deseo. Tus manos en su cintura, bajando un poquito más con cada vuelta. "Estás juguetón, ¿eh?", murmuró ella, presionando su trasero contra ti. Ya estabas duro como piedra, el pantalón apretando. "¿Vamos a otro lado?", preguntaste, voz ronca. "Simón, pendejo. Vamos a mi casa, está cerca."

El taxi fue un infierno dulce. Sus manos en tus muslos, besos robados que sabían a sal y margarita. Su lengua explorando tu boca con hambre, mientras la ciudad pasaba borrosa por la ventana. Llegaron a su depa en una torre fancy de la colonia, con vista al skyline. El lugar olía a incienso de lavanda y a ella, puro sexo contenido. Apenas cerraron la puerta, se lanzaron uno sobre el otro. Sus labios devorando los tuyos, manos quitando ropa con urgencia.

La llevaste a la cama king size, con sábanas de algodón egipcio que crujieron bajo sus cuerpos. Ana se quitó el vestido de un tirón, quedando en lencería negra que acentuaba sus tetas firmes y su culo redondo. "Ahora te enseño cómo se escribe pasión en inglés", susurró, empujándote boca arriba. Sus uñas rozaron tu pecho, trazando una P grande en tu piel con la yema del dedo. "P de passion", dijo, lamiendo el trazo con lengua caliente y húmeda. El sabor salado de tu sudor en su boca la hizo gemir bajito.

El aire se llenó de jadeos y el sonido de piel contra piel. Bajó más, besando tu abdomen, el vello que te erizaba. Sus manos liberaron tu verga, dura y palpitante, y la miró con ojos hambrientos. "A de ardor", murmuró en español, envolviéndola con dedos suaves pero firmes. La masturbó lento, el pre-semen lubricando su palma, mientras tú arqueabas la espalda.

¡Qué chingón se siente esto! No mames, voy a explotar
, pensaste, el pulso retumbando en tus oídos.

Ella se subió encima, frotando su concha mojada contra ti. Olía a excitación pura, almizcle dulce que te volvía loco. "S de sensualidad", jadeó, guiándote dentro de ella. Entraste de golpe, caliente y apretada, sus paredes envolviéndote como terciopelo húmedo. Gimió fuerte, "¡Ay, wey, qué rico!", cabalgándote con ritmo experto. Sus tetas rebotando, pezones duros rozando tu pecho. Sudor goteando entre sus senos, el slap-slap de carne chocando llenando la habitación.

La volteaste, poniéndola a cuatro patas. Su culo alzado, invitándote. Le diste una nalgada juguetona, "¡Pendeja rica!", y ella rio, "¡Más, cabrón!". Penetrándola profundo, sentías cada contracción, el calor subiendo. Tus manos en sus caderas, tirando de ella mientras embestías. Ella metió mano entre las piernas, tocándose el clítoris, gimiendo tu nombre. "¡S-S-I-O-N! ¡Pasion!", gritó, el orgasmo rompiéndola en ondas. Su concha apretándote, ordeñándote, y tú no aguantaste más. Eyaculaste dentro, chorros calientes que la llenaron, el placer cegador como un flash.

Colapsaron juntos, jadeando, pieles pegajosas de sudor y fluidos. El cuarto olía a sexo crudo, a pasión desatada. Ana se acurrucó en tu pecho, trazando con dedo flojo la palabra en tu piel húmeda. "Así se escribe pasión en inglés, con el cuerpo", murmuró, besándote el cuello. Tú la abrazaste, el corazón calmándose, una paz chida invadiéndote.

Se quedaron así un rato, hablando pendejadas entre risas. "Neta, wey, esto fue lo más chido del año", dijo ella, ojos brillando. Tú asentiste, sabiendo que esto no era el fin, solo el comienzo de algo ardiente. La ciudad zumbaba afuera, pero adentro, solo quedaban ecos de gemidos y el calor de dos cuerpos enredados. Pasión, spell it however you want, but feel it deep.

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