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La Pasion de Cristo Canciones Carnales

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La Pasion de Cristo Canciones Carnales

Tú estás sola en tu departamento en Polanco la noche del Jueves Santo el aire huele a incienso de la iglesia de enfrente y a las velas que prendiste en la sala Las canciones de La Pasion de Cristo suenan bajito desde el altavoz del celular esa voz grave del sacerdote narrando el sufrimiento del Señor te eriza la piel no por devoción sino por algo más profundo algo que late entre tus piernas como un pulso prohibido

Te recuestas en el sofá de terciopelo rojo la blusa suelta deja ver el encaje negro de tu brasier el calor de la ciudad se cuela por la ventana entreabierta trayendo olores de jacarandas y tierra mojada Tus dedos recorren tu cuello bajan lentos hasta el borde de la falda corta imaginas las espinas no como castigo sino como caricias ásperas que marcan la carne El coro entra suave "Perdónalos Padre" y tú sientes un ardor en el vientre un deseo que no puedes ignorar

El timbre suena inesperado tu carnal Alejandro el wey que te vuelve loca desde hace meses el que te hace gozar como nadie Abre la puerta y ahí está alto moreno con esa camisa blanca pegada al pecho por el sudor de la noche primaveral ¿Qué onda jefa? dice con esa sonrisa pícara oliendo a colonia barata y a hombre excitado Tú lo jalas adentro cierras la puerta el beso es inmediato hambriento lenguas que se enredan como víboras en el desierto

Acto uno completo él te empuja contra la pared sus manos grandes recorren tus caderas la música sigue sonando "Ecce Homo" y tú piensas

Esto es mi pasión mi Cristo personal que me redime con su verga dura
Le muerdes el labio sientes el sabor salado de su piel el pulso acelerado en su cuello Estas canciones me prenden wey le susurras al oído y él ríe bajito ¿La Pasión de Cristo? Pinche sacrilegio pero chingón

Se mueven a la sala él te sienta en sus piernas la falda se sube revelando tus muslos suaves rozando los jeans ásperos de él El roce genera chispas eléctricas tu clítoris palpita contra la costura Tus pechos presionan su torso sientes los pezones endurecidos como piedras preciosas bajo la tela Él besa tu cuello lame la sal de tu sudor Hueles a pecado morra murmura su aliento caliente te hace arquear la espalda

La canción cambia a un lamento profundo cuerdas que vibran como nervios expuestos Tú desabrochas su camisa lenta dedo por dedo admirando el vello oscuro que baja hasta el ombligo Sus manos suben por tus muslos interiores rozando la humedad que ya empapa tus panties de encaje Estoy chorreando piensas el olor almizclado de tu excitación llena el aire mezclado con el suyo masculino terroso

Él te quita la blusa reverente como si despojara una túnica sagrada tus tetas saltan libres redondas firmes él las acuna las masajea con pulgares que giran sobre los pezones enviando ondas de placer hasta tu centro Tú gimes bajito el sonido se pierde en el coro "Cristo Rey" Tus uñas arañan su espalda dejando surcos rojos como latigazos voluntarios

Quiero que me azotes que me hagas sufrir de placer hasta el éxtasis
le dices y él obedece gira tu cuerpo te pone a cuatro patas en el sofá la mano cae suave primero en una nalga el impacto resuena como un tambor sacro el calor se expande líquido entre tus piernas Él baja tus panties las arrastra por tus tobillos el aire fresco besa tu sexo expuesto hinchado reluciente

Su lengua llega primero un lametón largo desde el clítoris hasta el ano te hace temblar las rodillas el sabor de ti lo enloquece Estás dulce como miel de maguey gruñe lamiendo chupando succionando tus labios mayores menores el jugo chorrea por sus barbillas Tus caderas se menean solas buscando más el placer sube en espiral tensión en el bajo vientre músculos que se contraen

Pero no lo dejas acabar ahí te volteas lo empujas al piso te subes encima desabrochas su cinturón liberas su verga gruesa venosa palpitante la cabeza morada brillante de precum La tocas sientes el calor el grosor las venas que laten como arterias de pasión Tú la lames desde la base hasta la punta saboreas la sal amarga el músculo que salta en tu boca Él gime ¡Chingada madre qué rico! sus manos enredadas en tu pelo guiando sin forzar

La música alcanza el clímax las voces se elevan en un réquiem erótico tú te posicionas sobre él frotas tu entrada húmeda contra su glande el roce es tortura exquisita lubricante natural que facilita todo Desciendes lenta centímetro a centímetro lo sientes estirarte llenarte el ardor inicial da paso a plenitud absoluta Tus paredes lo aprietan masajean él empuja arriba sincronizados como un ritual ancestral

Escalada imparable cabalgas fuerte tetas rebotando sudor perlando tu piel el slap slap de carne contra carne ahoga las canciones Olores intensos sexo sudor pasión el cuarto gira en un torbellino de sensaciones Sus manos aprietan tus caderas dedos hundiéndose en la carne blanda tú inclinas la cabeza atrás el pelo azota tu espalda el orgasmo se acerca como una crucifixión inevitable

Él se incorpora te voltea ahora él encima misionero profundo embestidas que tocan el cervix placer punzante Tus piernas envuelven su cintura talones clavándose en sus nalgas urgiéndolo más rápido más duro ¡Dame todo pendejo! gritas y él acelera gruñendo animalesco las pelotas golpean tu perineo resbaloso El beso es feroz dientes mordiendo labios hinchados lenguas batallando

La tensión explota tú primero el útero se contrae ondas de éxtasis que recorren cada nervio gritas su nombre el cuerpo convulsiona jugos calientes empapando las sábanas Él sigue bombeando prolongando tu gozo hasta que suelta un rugido se vacía dentro chorros calientes que pintan tus paredes internas pulso tras pulso hasta el último espasmo

Colapsan juntos pechos agitados el sudor los une pegajosos Las canciones terminan silencio roto solo por jadeos y latidos El aire huele a clímax cumplido a paz carnal Él te besa la frente suave Fue mi pasión de Cristo contigo susurra tú ríes acurrucándote en su pecho

En esta noche santa encontré mi redención no en el cielo sino en tu carne
piensas mientras el sueño llega envolviéndolos en un afterglow tibio eterno Mañana será Viernes Santo pero esta pasión vivirá para siempre en tus memorias más secretas más calientes

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