Que Significa Try Me En Español En Mi Piel
Que Significa Try Me En Español En Mi Piel
Que Significa Try Me En Español En Mi Piel
Entré al bar en la Condesa con el corazón latiéndome fuerte, el aire cargado de ese olor a tequila reposado mezclado con perfume caro y sudor fresco de cuerpos bailando. La música electrónica retumbaba en mis huesos, luces neón parpadeando sobre mesas llenas de güeyes riendo y chicas con vestidos ajustados. Yo, Sofía, llevaba un vestido negro ceñido que me hacía sentir como una diosa pendeja lista para la caza. Tenía treinta años, un trabajo chido en marketing y ganas acumuladas de un polvo que me dejara temblando.
Lo vi en la barra, alto, moreno con ojos verdes que brillaban como luces de Navidad prohibidas. Se llamaba Diego, un chilango que había vivido en Estados Unidos y volvía con ese acento mixto que me erizaba la piel. Pedí un margarita helado, el vaso sudando contra mi palma caliente, y él se giró, sonriéndome con esa mueca de te voy a comer.
¿Qué wey tan perrón? Neta, sus labios gruesos parecen hechos para morder los míos.
"¿Qué onda, reina? ¿Primera vez aquí?" me dijo, su voz grave cortando el ruido como un cuchillo caliente en mantequilla. Nos pusimos a platicar, coqueteo puro: yo riéndome de sus chistes malos, él rozando mi brazo con dedos que olían a colonia amaderada y algo más, como a deseo crudo.
De repente, su carnal se acercó, un güey borracho desafiándolo a un shot. Diego lo miró fijo y soltó en inglés perfecto: "Try me". El amigo se rajó riendo, y yo no pude aguantar. "Oye, wey, ¿qué significa 'try me' en español? Suena cañón."
Él se acercó más, su aliento cálido con toques de limón y sal rozando mi oreja. "Pruébame, Sofía. Desafíame, tócalo y verás. ¿Te animas?" Sus palabras me bajaron un cosquilleo directo al ombligo, el calor subiendo por mis muslos. Neta, mi panochita ya palpitaba, húmeda bajo las bragas de encaje.
Acto uno cerrado: bailamos pegados, sus caderas duras contra las mías, el sudor pegándonos como imanes. Sus manos en mi cintura, bajando apenas, prometiendo más. "¿Listos para irnos?" susurró, y yo asentí, el deseo quemándome viva.
El elevador a mi depa fue el infierno dulce. Sus labios en mi cuello, mordisqueando suave, el sabor salado de su piel en mi lengua mientras lo besaba con hambre. Olía a hombre puro, a testosterona y noche urbana. Mi mano bajó a su entrepierna, sintiendo la verga endureciéndose bajo el pantalón, gruesa y lista. "Qué significa try me en español", gemí contra su boca, juguetona, "es esto, ¿no? Pruébame tú ahora".
Entramos al depa tambaleándonos, la puerta cerrándose con un bang que vibró en mi pecho. Luces tenues, el olor de mis velas de vainilla mezclándose con nuestro arousal. Lo empujé al sofá, me subí encima, frotándome contra él lento, sintiendo cada vena de su polla a través de la tela. Sus manos subieron mi vestido, arrancando las bragas con un tirón que me hizo jadear. El aire fresco besó mi coño mojado, expuesto, palpitante.
¡Órale, carnal! Su mirada en mi chochita me hace querer correrme ya. Pero no, aguanta, Sofía, hazlo sudar.
Me arrodillé, desabroché su zipper con dientes, el sonido metálico amplificado en el silencio roto solo por nuestras respiraciones jadeantes. Saqué su verga, caliente, pesada en mi mano, venosa y con la cabeza brillando de precum que lamí como miel salada. "Mmm, qué rica", murmuré, chupándola despacio, lengua girando alrededor del glande mientras él gruñía, manos enredadas en mi pelo. El sabor era adictivo, salado con un toque dulce, su olor almizclado llenándome la nariz.
Me levantó como pluma, me llevó a la cama, colchón hundiéndose bajo nosotros. Me quitó el vestido, besando cada centímetro de piel expuesta: pechos duros, pezones erguidos que succionó hasta doler rico. Sus dedos encontraron mi clítoris, frotando círculos lentos, metiendo dos adentro, curvándose contra mi punto G. "Estás chorreando, reina", dijo, voz ronca. Yo arqueé la espalda, uñas clavándose en sus hombros anchos, el tacto áspero de su barba en mis tetas enviando chispas.
La tensión crecía, mis caderas moviéndose solas contra su mano, el sonido húmedo de mis jugos chapoteando obsceno. "Pruébame más", supliqué, recordando sus palabras. Él sonrió malvado, se posicionó entre mis piernas, la punta de su verga rozando mi entrada, untándose en mi humedad. Entró despacio, centímetro a centímetro, estirándome delicioso, llenándome hasta el fondo. Gemí fuerte, el placer punzante como rayo, paredes apretándolo mientras él jadeaba "¡Qué apretadita, neta!".
Empezó a bombear, lento primero, cada embestida rozando mi interior, bolas golpeando mi culo con palmadas húmedas. Aceleró, sudor goteando de su pecho al mío, mezclándose salado. Volteamos, yo encima, cabalgándolo salvaje, tetas rebotando, manos en su pecho peludo sintiendo su corazón galopando. Él pellizcaba mis pezones, bajaba a mi clítoris frotando fuerte. El cuarto olía a sexo puro, a fluidos y piel caliente, gemidos mezclados con la música lejana de la calle.
¡Me vengo, wey! Su verga tan adentro, rozando todo... qué significa try me, es esto, puro fuego.
El clímax me golpeó como ola, cuerpo convulsionando, coño apretando su polla en espasmos, chorros calientes saliendo mientras gritaba su nombre. Él se vino segundos después, gruñendo animal, llenándome de leche espesa, caliente, desbordando por mis muslos. Colapsamos, entrelazados, pieles pegajosas, respiraciones entrecortadas calmándose lento.
En el afterglow, su cabeza en mi pecho, dedos trazando círculos perezosos en mi vientre. El olor de nuestro sudor y corrida impregnaba las sábanas revueltas. "Entonces, ¿qué significa try me en español?" pregunté juguetona, besando su frente húmeda.
"Pruébame siempre, Sofía. Y tú, ¿me pruebas de nuevo?" respondió, ojos brillando con promesa de más noches así.
Me quedé pensando, cuerpo laxo y satisfecho, el eco del placer latiendo suave. Neta, esa noche cambió todo: un desafío inocente se volvió mi adicción más chida.